Quienes somos...

Los Objetivos...

Escuelas...

Proyecto de Club...

Sara López, una campeona que aprendió a vencer sus miedos

Imprimir
Publicado el Lunes, 21 Diciembre 2015

La pereirana, titular mundial de tiro con arco, fue una de las

ganadoras del Deportista de Año en la categoría Mayores


316e6d24db47ed19787502942d739d76 1449941303

 

 

El primer arco de Sara López era negro con verde, tenía las

cuerdas rosadas y los estabilizadores azules. A pesar de los

colores extravagantes, y que estaba armado con los materiales

más económicos, decidió comprarlo con ayuda de sus papás,

pues era el único disponible en Pereira.

 

 

Con el paso del tiempo y los disparos, Sara aprendió a quererlo

. Lo cuidaba, le hacía mantenimiento y empezó a ganar algunas

competencias locales. Cuando llegó el momento de venderlo,

para adquirir uno nuevo que le permitiese desarrollar mejor sus

cualidades, comprendió que un arco de última tecnología no

garantiza resultados óptimos. Era necesario crear una relación

íntima, de diálogo y comprensión, entre ella y su principal

herramienta de trabajo.

 

La risaraldense ya acumula siete arcos en su cuarto. Cada uno

tiene su historia y un significado especial, por eso decidió

mantenerlos junto a ella. Eso sí, está buscando un espacio

en dónde colgarlos entre las cientos de medallas y trofeos

que ha conseguido, los libros de literatura y medicina, y la

cama sencilla en la que duerme desde que era una niña.

 

 

 

Desde hace dos temporadas Sara se mantiene como la

número uno del escalafón mundial y pareciera que no tuviera

rival de momento. Por eso sabe que deberá ampliar su cuarto

o seguir buscando espacios, porque todavía faltan varios

reconocimientos y arcos que marcarán su carrera.

 

Sin embargo, ninguna de esas medallas, títulos o récords la

desvelan. Se enfoca en disfrutar cada competencia en la que

participa y por eso siempre se ve sonriente así gane o pierda.

“En este deporte es común ver a gente muy seria cuando las

cosas no le salen. Las estadounidenses o las francesas

empiezan a mirar con rabia cuando los resultados no son los

mejores. No se dan cuenta que lo importante es adquirir

experiencia y no medallas”, dice la deportista de 20 años

sobre la fórmula de su éxito.

 

La seguridad con la que Sara López expresa sus ideas es

igual de contundente a los disparos de sus flechas. Aunque

reconoce que no siempre fue así. Cuando empezó a competir

en torneos internacionales, copas mundo y mundiales veía a

sus rivales como ídolos, como diosas. Eso le generaba miedo

a la hora de enfrentarlas y terminaba desenfocándose.

 

Luego se dio cuenta de que eran seres humanos iguales

a ella. Dejó de mirar a cada instante lo que estaban haciendo

y se concentraba en su propia rutina de disparos. Todo empezó

a mejorar y cuando menos pensó estaba peleando cabeza a

cabeza con esas figuras que parecían inalcanzables.

 

En la carrera de medicina también le sucedía lo mismo. Las notas

no correspondían a su esfuerzo y algunos compañeros

rechazaban la manera en que tenía que afrontar su carga académica.

Frustrada y desesperada, Sara llegó a pensar que era imposible

cumplir con sus compromisos universitarios y deportivos. Por eso

canceló clases y con lágrimas estuvo a punto de abandonar

el proyecto de llegar a ser médico.

 

El tiro con arco le permitió darse cuenta que debía potenciar sus

cualidades y detectar los errores a tiempo para corregirlos. Por eso

aprendió a ir paso a paso, a dejar las dificultades en manos de Dios.

Está en quinto semestre y aunque sólo puede cursar uno por año,

sabe que no hay afán, que sumar títulos mundiales y disfrutar de

la universidad es un buen negocio.

 

Sara López no necesita dejar de ser esa mujer auténtica, que ama

la empanada de carne con salsa rosada o el celestial ajiaco

acompañado de arroz y aguacate que prepara Martica

–la ayudante de su casa– para ser la mejor arquera del mundo.

Esa que odia tener que competir bajo la lluvia y le tiene fobia

a las arañas. Se dio cuenta que es mentira la idea de que los

campeones no le tienen miedo a nada, ella tiene muchos,

incluso más de los pensados, pero su sello es que sabe

cómo vencerlos y convertirlos en una fortaleza.

 

Visitas: 438